Erick subió en ascensor hasta el piso superior. Por un lado, esperaba que Lara se hubiera ido a la cama, para que ambos tuvieran la oportunidad de calmarse y pensar antes de hacer algo impulsivo. Por otro lado, la quería despierta, parada junto a la puerta principal, sosteniendo una copa de vino y con una expresión seductora en el rostro.
Bella no se había sentido feliz por haber sido abandonada, ni siquiera un poco. Los primeros diez minutos de su cita habían consistido en que él le dijera por