La música empezó y las parejas empezaron a llenar la enorme pista de baile. A Lara se le encogió el estómago al recorrer la sala con la mirada. No había rastro de Erick por ninguna parte. Se dijo a sí misma que eso era bueno.
"¿Te gustaría bailar?" preguntó un caballero mientras se acercaba.
"Eso sería genial", respondió ella mientras lo seguía al centro de la pista. Un baile dio paso a varios más, pues varios desconocidos y algunos conocidos que reconoció de otras reuniones la invitaron.
Cuand