[Donovan]
Había pasado la mitad del camino pensando en si Cassia estaría bien. Había algo que no me dejaba dejarla sola, no aún. Y no porque no pudiera cuidarse sola —lo sabía, lo había visto—, sino porque ese maldito presentimiento no me soltaba el pecho desde que la dejé frente a esa casa vieja, con el corazón en la garganta y la conciencia a medias.
Ni siquiera me permitió dejar a uno de mis hombres.
¿Por qué le hice caso siquiera?
No había duda de que Cassia Vance era una de mis más grandes