296.
Matilda se acerca a un árbol, grande y robusto.
“Y este… es mi otro espacio.”
Mariano levanta la mirada y se fija en lo peculiar del árbol.
Matilda baja del coche, con una hermosa sonrisa mira hacia arriba, “vaya, sí que te han descuidado.”
Invita a Mariano a seguirla.
Comienzan a subir unos escalones de madera, que estaban bastante maltratados. Buscando subir a una casa del árbol.
Matilda duda por un segundo, antes de abrir la puerta.
Al interior, se encuentra su viejo escondite. Con capas de