303.
Click.
Se escucha el cerrar de la puerta.
Cuando Jorge y Aria, finalmente dejaron de escucharlos, lograron salir de sus escondites.
¡Achú!
“Por Dios, Mariano se pone el frasco entero…”, se queja Aria.
“Estos dos no pueden contenerse…
¿cómo han hecho tanto tiempo?”, reprocha Jorge.
“a ver, ¿qué viste?”
“si te cuento, Mariano me corta la lengua…”
“No se atreve.
Lo estás ayudando.”
Jorge le hace una mueca, “nada anormal.”
“¿Eso es todo?”
Jorge se ríe, “jamás le había visto la cara de baboso.
La fo