295.
“¿Cuándo llegaste?”, pregunta Matilda con más confianza, ahora que estaban solos.
“Ayer, por la tarde.”
Matilda se sorprende, “¿por qué no me avisaste? ¿O pediste que fueran a buscarme?”
Mariano se encoge de hombros, “sabía que estabas descansando antes que viniera lo pesado…”
“Pero… ¿cómo…”
“Sofía me comentó de la yegua, era cuestión de horas. Lo mejor era que descansaras antes de todo.”
“¿Toto? ¿Ha sido bueno contigo?”
Mariano curva levemente su labio en una sonrisa, “sí.
Me ha condicionado c