306.
“Alonso… Ya sabes cómo es.
Serio.
Casi no habló con Mariano.
Mariano, pues… ha buscado entablar conversación con tu abuelo.
Y fue entonces que Mariano se ofreció a los quehaceres del hogar, para ayudarme un poco.
Total, tú estabas en tu pequeño mundo.”
Matilda frunce el ceño, “eso suena a Mariano…”
Sofía asiente con una pequeña sonrisa, “Tu abuelo le dijo que en esta casa nadie se queda de brazos cruzados. Que, si pensaba seguir apareciendo por aquí, más le valía aprender dónde guardamos las he