297.
Oliver Brown, amigo del pueblo de Matilda. Se conocieron desde el jardín de niños, fueron inseparables hasta que cada uno tomó su camino.
Oliver, cabello rubio, como el sol, ojos marrón claro y piel canela, de cuerpo delgado y musculoso.
“¿Cuánto tiempo?”, le dice mientras se acerca a ella y la abraza.
Matilda regresa el abrazo, “¡Sí! No esperé que estuvieras aquí…”
“Si me escribieras de vez en cuando, nos veríamos más seguido.”
Matilda se sonrojó, Oliver tenía razón.
Mariano, a un lado, se que