Estaba nerviosa y asustada. No… lo siguiente.
Estacionó su auto a un lado, en el aparcamiento dispuesto en la mansión de los Bright tras entrar en el territorio, y le ordenó al escolta que se mantuviera junto al vehículo mientras ella entraba.
Avanzó y fue recibida por el mayordomo con una sonrisa.
—Señora Beresford, buenas tardes. La señora Bright la espera.
Ella no sabía si hablaban de Anette, Anja o Brina, pero se le enfrió el cuerpo y apenas pudo avanzar.
Al entrar al salón vio a Anette sen