Presentarse sin invitación a la casa de alguien más solía ser muy mal visto en la alta sociedad; sin embargo, a Brianna eso le importaba un comino.
Tras buscar a su hijo en la escuela, aprovechó que Kane le dijo que haría horas extras para conducir un poco más allá de la casa de los Beresford, a la preciosa mansión restaurada de los Bright, y llamó a su puerta.
Las posibilidades de que la rechazaran eran mínimas, lo sabía bastante bien, así que aguardó.
—Mami, ¿estás preparada para todo? —pregu