Dolía… dolía bastante.
Kane se hacía el fuerte, pero la realidad era que el golpe del accidente le había dejado un dolor permanente a lo largo de la espalda que, aunque soportable, tenía momentos en los que parecía querer matarlo.
—Una cirugía es la única salida —dijo el médico, revisando su historial—. Existe la posibilidad de que vuelva a sentir sus piernas si se somete a la cirugía, y el dolor también podría desaparecer; sin embargo… no conozco ningún doctor que se atreva a hacer tal interve