El mirar acusador de Brianna le robó por un momento la respiración a Kane, pero siguió en silencio.
—Hacer enojar a Evan es difícil y peligroso. Si llora mucho, si se enoja mucho, si se emociona demasiado, tiende a convulsionar, es algo que apareció hace un tiempo, y que según el médico desaparecerá solo —dijo ella. No era dura, pero así sonaba a oídos del rubio—. Él suele controlarse, pero por alguna razón tú lo llevas al límite, aunque puedo entenderlo. —Resopló y rodó los ojos, enderezándose