LEONARDO
—Y creo que ya va siendo hora de quitártela —dice Carlisle—. Ha cumplido su función, no quiero que te impida alcanzar tu máximo de poder si las cosas con los vampiros se complican.
Me quedo helado.
—¿Cómo? —mi voz se quiebra—. ¿Cómo es posible…? Dime que es una broma.
—No lo es —responde sin apartar la mirada—. Esa maldición… te la eché yo. Te envié a esa misión al bajo nivel y me escondí hasta que tuve la oportunidad de pillarte desprevenido y lanzarte la maldición…
El mundo se detien