En otra situación Alessia habría pasado el camino gritando «¡Más despacio!», pero en esa ocasión ya casi quería la camioneta se convirtiera en helicóptero para llegar más rápido al club.
Matthew apenas detuvo la camioneta y Alessia bajó sin aguardar a que le abran la puerta. No tenía tiempo para ser una dama, era una madre y estaba furiosa, mucho más que eso. Rogaba al universo y Dios que le entregaran un poquito de autocontrol para no reventarle la boca a su ex esposo, eso no se vería bien ant