—No hay que dudar, pero también no hay que confiarnos: esa familia es capaz de todo. Solo hay que confirmar si es verdad —le digo a ambos.
—También le crees tú. Pensé que estabas conmigo —me habla Any molesta. Quita su mano de un jalón y veo que se va. Sale por la puerta dando un portazo. —Tienes que contarme todo y también quién es Laura.
Le digo y salgo por la puerta. Persigo a Any, la veo que va por el corredor hasta la habitación. La tomó de la cintura y pegó su espalda a mi pecho. Ella se