Vladímir
Han pasado dos días después de todo lo ocurrido. Estamos en el cementerio familiar solamente Francisco, Any y yo.
Vemos cómo el ataúd de la madre de Any, mi suegra, está siendo bajado. Francisco no estaba convencido de enterrarla en el cementerio familiar, pero Any lo convenció.
Pero Francisco puso de condición enterrarla alejada de su padre, enterrada en otro lado. Observó a mi reina que está sentada en una silla por la razón de los bebés.
Pero no ha llorado, ni ha hecho el más mí