Mateo
Estoy de pie frente a este hombre, Vladímir. Me apunta con el arma. Tengo que hacer algo; sé que esta guerra no la podré ganar. Tiro mi arma al piso y la pateo con el pie lejos de mí. Levantó las manos en señal de rendición.
—Por favor, déjame ir, yo no tengo nada que ver en esto —le explico y veo cómo me mira atentamente.
—¿Y cómo te voy a creer si estás del lado de los Ferrara? Todo amigo de ellos es enemigo mío —me respondió y veo que está a punto de dispararme.
—Yo ayudé a tu espo