Veo el techo blanco, no sé dónde estoy, ¿quién soy? Mis ojos miran en todas las direcciones; esto es tan extraño, no sé cómo es que estoy aquí.
Veo a unas personas enfrente de mí, ¿quiénes son?
—Hijo —me llama esa mujer. ¿A quién le habla? Veo que se me acerca e intenta tocarme.
—No soy su hijo —le contestó enojado.
—Cálmate, tú eres mi hijo, no me recuerdas —me dice de nuevo la mujer extraña.
—Doctor, venga de inmediato —escuchó los gritos de esa mujer. Momento después entra un doctor y comien