ULRIK
—¿Te apetece salir por ahí a beber algo? —Malek me miró curioso y luego se sentó a mi lado en el sofá, recostándose y cruzando la pierna—. Podríamos relajarnos. ¿Por qué trabajas un sábado? Pensé que habías dejado eso.
—Son cosas que surgen —comenté desinteresado y me eché hacia atrás.
Al segundo siguiente, tenía su mano jugando con mi corbata, lo que no me incomodó para nada.
—¿Entonces?
—Sabes que no tengo mucho tiempo para salir por ahí estos días… he estado muy ocupado y…
Pero, antes