LARS
Dagmar me pidió llevar un reporte en físico a la oficina del CEO, cosa rara, pero lo hice porque formaba parte de mi trabajo. Subí al último piso, y al salir del ascensor caminé por el pasillo hasta llegar al área administrativa.
La realidad era que conocía bastante bien este sitio, y no tardé en encontrarme con Asami, la asistente de Ulrik.
—Doctor Arenberg, buenos días —saludó ella con una sutil sonrisa.
Asami era la asistente de Ulrik desde hacía bastante. Apenas tenía unos veintitantos