Cap. 51: ¡La verdad sale a la luz!
Juliana se puso a temblar al verlo tan enfurecido, pero se mantuvo junto a Alfredo.
—Bruno, déjanos explicarte... —comenzó a decir Alfredo, pero Bruno lo interrumpió.
—¡No quiero escuchar nada! ¡Son unos traidores! ¡Engañándome todo este tiempo! —gritó Bruno, acercándose peligrosamente a ellos. —¡Mi propio padre y mi esposa!
Alfredo se interpuso entre Bruno y Juliana, protegiéndola con su cuerpo.
—Bruno, cálmate. Entiendo que estés enfadado, pero tenemos que hablar de esto como adultos —susurró