POV SEBASTIANO LOMBARDI
Mientras mi respiración se calmaba y mi frente descansaba contra la de Mia, la realización me golpeó como un maldito tren. Lo había jodido todo.
Todo.
¿Los millones y territorios que los Contini habían prometido? Se acababan de ir a la puta mierda. ¿La alianza que iba a asegurar mi control absoluto? Destruida. Porque una cosa estaba clara: nadie me haría separarme de Mia.
No me casaría con Alessandra, y eso significaba una sola cosa: guerra. Una guerra que podría costarm