POV SEBASTIANO
El reloj en la pared avanzaba lento, como si se burlara de mí.
Segundo a segundo.
Golpe tras golpe de desesperación en mi pecho.
El sonido de los monitores, el murmullo de los asistentes del médico, el olor a sangre y alcohol medicinal… todo me resultaba insoportable.
Pero lo peor era la espera.
No aparté los ojos de Mia en ningún momento.
Su piel estaba demasiado pálida, sus labios demasiado secos. No se movía. No reaccionaba.
Joder, ni siquiera parecía respirar.
Mis dedos se af