—¿Como se supone que harás eso?—Expresó con burla. A pesar de la rabia y miedo arremolinados en su interior el joven tragó con fuerza, manteniendo una postura firme.
—Él me ama— aseguró.
Sin embargo su cuerpo se sacudió cuando obtuvo como respuesta una carcajada vieja y gastada.
—¿Y por cuánto sería eso?… Solo espera hasta que se entere quien eres.
Bianca se removió incómoda antes de despertar, la alarma sonando de forma molesta dando aviso sobre un nuevo día laboral.
No quería admitirlo, pero