Mundo ficciónIniciar sesiónHay algo en sus ojos, es como ver a una pequeña Samantha, tiene todo el potencial para ser como su madre. Me hinco frente a ella y acaricio el peluche negro de su oso.
—Te quedarás aquí… ¿entendido?
—Quiero ir con mi mamá.
—No puedes y aunque así fuera, créeme, no te gustará estar ahí…
Sus ojos se despegan del edificio frente a nosotros y me ven con terror.
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