Mundo de ficçãoIniciar sessãoSe aleja sin quitarme los ojos de encima, como quien huye de un perro rabioso a punto de atacar; sin darle la espalda, sin perder el contacto visual. Sonrío ampliamente, gustoso de verla comportarse así en mi presencia.
—No la lastimes, es solo una niña… —dice en voz baja, con temor.
—¿Es solo una niña? Es un buen motivo para ser piadosos con ella, pero… ¿usted lo fue al arrebatarle a su madre? ¿Lo fue al intentar seducir a su padre? ¿No es usted el ejemplo de cómo lastimar a







