Mundo ficciónIniciar sesiónLevanto mi codo y cuando lo dirijo hacia su nariz, su mano se interpone, sus ojos no dejan de ver directo a los míos sin perder la compostura. Busco golpearlo con mi otra mano, pero me sujeta del cuello, me levanta y me deja caer en el piso con fuerza.
Termina hincado a mi lado –casi encima de mí– sujetándome por el cuello mientras yo forcejeo, siento como mis rodillas golpean sus costillas, mi mano libre alcanza su rostro y rasguño su mejilla, pero nada funciona, cierra su mano en mi







