Mundo ficciónIniciar sesiónMe levanto del sillón y Regi se recorre hacia la orilla de su cama, dejándome un espacio para acostarme a su lado. Cuido no aplastar ningún aparato o venoclisis al acomodarme. Ambas vemos el techo con atención, ella recarga su cabeza en mi hombro y aunque sé que esto la tortura, no llora, supongo que ya se acostumbró al abandono de su mamá.
—Dijo que volvería en un par de días, que dejaría algo de dinero en su cajón por si necesitaba y que cualquier novedad le mandara un mensaje porqu







