Mundo ficciónIniciar sesiónCubro mi boca y de nuevo las lágrimas salen de mis ojos, recordando la mirada gentil de mi madre, su sonrisa; mi padre, siempre con el ceño fruncido, pero dadivoso, buscando darle todo a sus hijos y a su esposa. Me aterra intentar recordar más. ¿Cómo sonaban sus voces? No las puedo escuchar en mi cabeza, ¿será que estoy destinada a olvidarlos poco a poco?
— Me imagino lo difícil que fue…—dice Ciro apenado por mi dolor.
—Ellos eran tan sabios, siempre tenían un buen consejo par







