¿Por qué no logro hacerte mía?
Al finalizar la cena, Valentín se retiró por un momento al tocador. Limpió sus colmillos y lavó su boca; su objetivo era besar a Sophie por el resto de la noche. Ella hizo lo mismo: salió hacia el tocador y trató de organizarse lo mejor posible. Ambos se encontraron a las afueras del restaurante; el lugar también se prestaba para dar un paseo.
—¿Quieres dar una caminata? —Valentín le extendió de nuevo su brazo.
—Sí, por favor. La noche está perfecta, la luna está