RAMIRO
Han pasado tres meses y me siento fatal con la ausencia de Laura. Además, Martín cada mes me envía una foto de las que podría publicar, y me estoy volviendo loco. Me desconcentro en clases, las salidas con mis amigos ya no me divierten, no quiero salir a la calle, y mi noviazgo con Jazmín se está yendo al carajo.
Ella y Damián me aturden, y no sé cómo decirles la verdad. Me siento solo. Las pesadillas han vuelto, igual que cuando era niño y la ansiedad por la muerte de papá me consumía.