LAURA
Subí rápidamente a mi habitación, furiosa. Tomé mi teléfono y marqué el número de Bryan. Apenas contestó, empecé a hablar sin dar tiempo a que dijera nada.
—¿Por qué lo hiciste? —dije, con el tono más airado que pude reunir.
—Amor... —respondió, tratando de suavizar la situación, pero no le di oportunidad a nada.
—¡No me digas amor! Te comportaste como un salvaje. ¿Por qué le pegaste a Martín? ¿Qué te pasó? —exigí, mi voz temblando de enojo.
—No fue tan duro… —se defendió, como si el prob