― Lo siento por reaccionar de esa manera, este tengo miedo de perderte, que él sea mejor que yo o simplemente te convenga más ― dijo Fernando mostrando su miedo y su inseguridad haciendo que ella lo besara, pues entendía cómo se sentía.
―No tengas miedo, Fernando, no me perderás ― dijo Daina tratando de sonreír, por lo que él tomó sus manos besando sus labios. La quería tanto que tenía miedo de perderla más ahora que sabía que ella se iba de regreso a Acapulco, a esa vida donde sabía perfecta