**Capítulo 15: Disco en Llamas: Celos, Puños y Yate al Amanecer**
Habíamos llegado a la disco en Acapulco, el ambiente estaba de puta madre: luces neón parpadeando, reggaetón retumbando en los huesos, sudor y perfume mezclado con tequila. La pista llena de cuerpos moviéndose como serpientes, y nosotras, Cata y yo, listas para quemar la noche. Buscamos dónde sentarnos, una mesa VIP en la esquina, con sofás de cuero rojo que pegaban al culo.
"¡Papi, trae shots!", gritó Cata a Maxi, ya meneando ca