ADELAIDA:
Mis pies se mueven solos por una hermosa playa y me detengo para mirar el horizonte, siento tanta paz y tranquilidad que podría quedarme aquí por resto de mi vida.
—Es hermoso este lugar ¿Verdad?
Una suave voz me hace girar el rostro y observo una hermosa mujer vestida de blanco.
—Si, es muy hermoso, aquí podría quedarme por el resto de mi vida.
Hablo con una sonrisa y ella me mira para luego mirar hacia el horizonte.
—Lo sé, pero no perteneces aquí, hay personas muy importantes que e