CAPÍTULO 71. ASUNTO ACLARADO
Eran las cinco treinta de la mañana, cuando Sofía, se puso su bañador y salió a caminar a la playa por la suave arena. Bajó por las escaleras descalza siguiendo por las baldosas de mármol hacia el cancel en la sala, para salir al jardín que conectaba con la playa.
Cuando estaba por abrir la puerta, su bolso golpeó una de las lámparas de la mesa de noche, provocando que se testereara. Con agilidad, volteó y lo detuvo antes que se cayera. Resopló llena de alivio, aún no amanecía, no se fijó bien