CAPÍTULO 79. PUEDO SENTIR CUÁNTO ME AMAS
Dos meses después.
—Los declaro, marido y mujer. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre —el sacerdote encargado de oficiar el matrimonio de Jack y Amber los bendijo—. Ya puede besar a la novia. —Esbozó una sonrisa amistosa.
Jack inhaló profundamente y removió el delicado velo que caía sobre el rostro de su ahora esposa. Suspiró hondo al reflejarse en la destellante mirada de ella. Colocó con delicadeza una mano sobre su barbilla y unió sus labios, entregándole un cálido beso, conteni