Además, nadie entendía qué se le pasaba por la cabeza a Silvia. Si ya sabía que Giovanni estaba casado con Clarissa, ¿por qué se empeñaba en presentarle a otra mujer? ¡Parecía que lo hacía a propósito solo para molestar y meter cizaña!
Apenas se oyó la puerta, la señora Santoro fue rápido hasta la entrada. Al ver que Samuel venía primero, preguntó sin pensarlo:
—¿Y ella?
Samuel se rascó la nariz e hizo una seña de que mirara detrás de él. Giovanni entró justo después, tomado de la mano de Claris