—Si tu hermana se casa conmigo, no le voy a quitar su libertad personal, ni para trabajar ni para salir. Ella puede decidir si quiere entrar al Grupo Financiero Santoro o empezar su propio negocio —dijo Giovanni.
—Nos vamos a casar con un contrato prenupcial, y le voy a dar garantías en todo lo que sea necesario —agregó.
Las palabras de Giovanni sorprendieron a Clarissa. Gabriel se quedó callado de una manera extraña.
Miró a Giovanni, que era alto, como de casi 2 metros, con piernas largas, homb