—Oye… ¿En serio tenemos que dormir juntos? —dijo Clarissa con un tono dudoso, como si no pudiera creer que Giovanni realmente estuviera pensando en eso.
—¿Acaso olvidaste que somos esposos, que estamos legalmente casados? —respondió Giovanni, mientras su mano pasaba suavemente por su oreja. Sus ojos, tan profundos, la miraban ahora con una intensidad distinta, y en lo más profundo de su mirada había algo inquietante, algo impredecible.
—Puedes elegir si quieres dormir juntos o no, no te voy a ob