Se mostraba como si estuviera sufriendo mucho, como si no supiera nada de lo que había pasado, como si en toda esta historia ella fuera una víctima.
La mala era Clarissa, era Tatiana, eran los que la habían desenmascarado. También los que la reventaban en redes sin descanso. Pero ella no.
Según su cuento, Clarissa se había metido al proyecto solo para vengarse de la familia Ferrucho, porque su relación con Giovanni era sospechosa y seguro tenía segundas intenciones.
Tatiana, por su parte, era un