Cuando Clarissa aceptó casarse con Luca, no solo fue porque lo amaba y quería luchar por su amor, sino también porque necesitaba que la familia Ferrucho cubriera todos sus gastos médicos.
Con el tiempo, se dio cuenta de que el amor que quería salvar ya se había ido.
Seguir en la familia Ferrucho solo la haría sentirse atrapada, y eso no era lo que ella quería.
—Solo quiero pensar en ti, Gabriel, quiero pensar en ti... —Milena estaba tan afectada por las palabras de su querido hijo que sus ojos s