Giovanni no se aguantó la risa, no esperaba que Clarissa le mandara algo tan tierno.Giovanni: —Pásame la ubicación.
Clarissa se la mandó de una.
Giovanni: —Espérame ahí un momentico, voy saliendo.
Apenas entró al súper, la vio sentada en una de las bancas de descanso.
Justo enfrente había una tienda de postres con varios dulces exhibidos, y Clarissa tenía en la mano un flan de fresa. Con un tenedor iba llevándose bocado tras bocado a la boca.
Se veía muy linda.
Desde que se había quitado de enci