MELISA
La decisión es un fuego que arde en mis venas. No hay tiempo para el miedo, solo para la acción. Mi mente, que hace unos minutos era un remolino de desesperación, ahora es un mapa de escape. La puerta principal es un suicidio; las cámaras, si existen, son un riesgo. No quiero encontrarme con nadie en el pasillo, ni mucho menos hacer ruido al abrir la puerta. Mis ojos recorren la habitación, buscando una salida.
El recuerdo de mil películas de acción me ilumina. Las sábanas. Con manos tem