Elion Moore.
La rabia que me desgarraba las venas fue fulminante. Violenta. Salvaje. A punto de estallar.
No solo me atravesó cada nervio, sino que devoró el último vestigio de racionalidad que me quedaba, dejándome completamente fuera de control.
Ni siquiera la advertencia y la resistencia de mi lobo pudieron apaciguar la tormenta que rugía en mi interior.
En ese instante, algo dentro de mí se quebró.
Ya no era Elion.
Era un monstruo.
El monstruo que siempre habían dicho que era.
El monstruo q