Elion Moore.
Como un fuerte golpe en el pecho, esas palabras me impactaron con toda su fuerza, desestabilizándome al instante.
Retrocedí un paso.
Mi pecho subía y bajaba pesadamente.
El aire a mi alrededor se enrareció. No podía respirar.
El peso de sus palabras me caló hondo, me partió algo por dentro.
Lentamente, alcé la mirada buscando la suya, llena de lágrimas. Pero la evitó.
Y cuando nuestras miradas se encontraron, la apartó rápidamente. Como si mis ojos la quemaran.
Me quedé paralizado.