**Punto de vista de la autora**
Elion no respondió de inmediato.
Se tomó su tiempo.
Y aun antes de que abriera la boca, ella ya sabía la respuesta.
Vio cómo se le suavizaba el rostro. Cómo se le crispaba el cuerpo.
Cómo se mordía los labios.
—Sí la amo —confesó al fin. Y se sintió correcto.
Ya no necesitaba esconderlo. Era como si le hubieran quitado un peso enorme de los hombros. Se sentía libre. Se sentía como un adolescente enamorado.
—Amo mucho a tu hermana. No puedo controlarme cuando esto