Durante toda la noche Alessandro la atendió sin despegarse ni un momento de ella, le acariciaba el cabello y el rostro casa vez que podía mientras Lucia susurraba palabras que no podía entender.
Bajo varias veces en busca de agua o algo para comer y Claudia siempre estaba pendiente si necesitaba algo.
-Puedes dormir tranquila – sin embargo, Claudia se negaba hasta que Lucia despertara – no crees que Lucia está durmiendo demás.
-Quizás si – Alessandro prepara un plato de frutas y una jarra c