Había pasado una semana desde aquella noche en dónde Alessandro había decidido que era mejor dejar todo como estaba y no meterse en una relación con Lucía o eso pensó ella después de lo que él le dijo y cuando despertó ya no estaba y no solo eso, se habían acabado sus noches de charlas, sus cenas tranquilas y todo el ambiente que habían comenzado a crear en la casa ya no estaba y no por ella sino por él que tampoco era que había pasado mucho tiempo cerca de ella.
Lucia no quiso hablar del tema