(Narrado por Iker Moretti)
El silencio de la planta cincuenta y cuatro a las siete y media de la mañana no era el de una oficina común; era el silencio de un coliseo antes de que entren las fieras, una quietud tensa, corporativa y helada que yo mismo había diseñado a lo largo de los últimos diez años. Desde los inmensos ventanales de mi despacho, Milán se extendía hacia abajo como un mapa de venas de asfalto y hormigón, una cuadrícula grisácea donde los hombres corrientes corrían hacia sus empl